La historia de amor de Flora, la diosa romana de las flores y la primavera, la presenta como la ninfa Cloris, quien fue amada y raptada por el viento del oeste, Céfiro.
Tras el rapto, Céfiro se casa con Cloris y le otorga el dominio de las flores, transformándola en la diosa Flora y convirtiéndose así en la señora de los jardines y la fertilidad.