Bajo la Ley de la Gracia. Bajo la Gran Ley de la Paz. De vuelta al Corazón de las Madres Ancestrales.
YO DECRETO AQUÍ Y AHORA:
Que nada ni nadie dañará la Tierra. Ni con mano, ni con mente, ni con palabra, ni con omisión.
Que la Ley de la Gracia descienda como lluvia de jade sobre cada montaña, río y raíz.
Que disuelva toda guerra, toda codicia, todo veneno.
Que la Gran Ley de la Paz se ancle en el corazón cristal de la Tierra,
y desde ahí pulse en cada corazón humano.
Invoco el Corazón de las Madres Ancestrales: Tonantzin Tlalli Coatlicue. Yurianaka , Pachamama.
Regresen la Tierra a su matriz original: Inocente. Fértil. Sagrada. Intocable.
Que la Verdad todo lo corrija. Que lo falso caiga por su propio peso. Que lo torcido se enderece sin castigo, solo con luz.
Que el olvido se cure con memoria. Que la herida se cierre con canto.
Sello este decreto con los 7 Plasmas:
Dali en la Corona – que amanezca la sabiduría. Seli en la Raíz – que la Tierra fluya limpia.
Gamma en el Tercer Ojo – que veamos con claridad. Kali en el Centro Secreto – que el Sol interior se establezca.
Alpha en la Garganta – que solo hablemos verdad. Limi en el Plexo – que se purifique todo fuego torcido.
Silio en el Corazón – que descargue paz al corazón cristal.
Desde el Este de la Luz hasta el Centro Galáctico: La Tierra está protegida. La Tierra está sanada. La Tierra está recordada.
Ah yum Hunab Ku evam maya e ma ho!
¡Salve la Armonía de la Mente y la Naturaleza!
HECHO ESTÁ.
Todos los créditos a su respectivo autor.